
Las distrofias musculares son un grupo de enfermedades que afectan principalmente a los músculos y pueden producir debilidad muscular progresiva. Existen diferentes tipos de distrofias musculares y cada una puede tener características, evolución y necesidades de tratamiento distintas.
Aunque algunas formas aparecen desde la infancia, otras pueden dar los primeros síntomas durante la adolescencia o la edad adulta. Es decir, no todas las distrofias musculares son iguales, por lo que el diagnóstico y el seguimiento deben individualizarse.


La mayoría de estas enfermedades tienen un origen genético y están relacionadas con cambios o variantes en determinados genes que participan en el funcionamiento y mantenimiento de las células musculares.
Dependiendo del tipo de distrofia, la enfermedad puede heredarse de diferentes maneras o, en algunos casos, también puede aparecer por un cambio genético nuevo que no estaba presente previamente en la familia.
Los síntomas dependen del tipo de distrofia muscular y de la edad en la que comienza. Algunos de los más frecuentes son:
En algunas distrofias también pueden verse afectados otros órganos, como los ojos, el corazón o los músculos que participan en la respiración, por lo que el seguimiento médico puede requerir la participación de diferentes especialistas.


Actualmente, el tratamiento depende del tipo específico de distrofia muscular. Aunque para muchas de ellas todavía no existe una cura, sí existen medidas que pueden ayudar a mantener la función, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
El manejo puede incluir fisioterapia y rehabilitación, ejercicio adaptado, tratamiento de contracturas, vigilancia de la función cardíaca y respiratoria, apoyo nutricional y, en determinados tipos de distrofia, tratamientos dirigidos específicamente contra la alteración genética o molecular responsable.
La mayoría de estas enfermedades tienen un origen genético y están relacionadas con cambios o variantes en determinados genes que participan en el funcionamiento y mantenimiento de las células musculares.
Dependiendo del tipo de distrofia, la enfermedad puede heredarse de diferentes maneras o, en algunos casos, también puede aparecer por un cambio genético nuevo que no estaba presente previamente en la familia.

Cada persona puede experimentar las distrofias musculares de manera diferente, pero muchas de las dudas son las mismas. En esta sección reunimos respuestas claras y confiables para ayudarte a comprender mejor la enfermedad y conocer las opciones disponibles para su diagnóstico, tratamiento y seguimiento médico.
No necesariamente. La debilidad muscular puede tener muchas causas. Las distrofias musculares son un grupo específico de enfermedades, generalmente de origen genético, que producen debilidad por daño muscular.
En general, la actividad física adaptada puede ser beneficiosa, pero el tipo, intensidad y duración del ejercicio deben individualizarse. No se recomienda comenzar programas de ejercicio intenso sin haber consultado previamente con el equipo médico y de rehabilitación.
Depende del tipo de distrofia y de su evolución. Algunas personas mantienen la capacidad de caminar durante toda su vida, mientras que otras pueden necesitar ayudas para desplazarse. La evolución es diferente incluso entre personas con el mismo diagnóstico.
No siempre. Algunas distrofias pueden afectar también al corazón, la respiración, la deglución, la columna vertebral u otros sistemas. Por eso el seguimiento médico es muldidisciplinario.